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lunes, 1 de abril de 2013

El amor es:

El amor, en mi opinión, es frustrante. Quiero decir, es bonito, precioso y emocionante, pero lo que es frustrante es intentar tratar con una persona enamorada.
Estas personas están como en una estúpida nube rosa y no ven el mundo como es. Cuando están solas las ves sonreír por nada, a veces incluso reír a carcajadas. No sabes qué les hace sonreír pero sí que el culpable es una persona que debe ser increíble y encantadora, además de tener una gran capacidad para sacar sonrisas.
Personas enamoradas, insoportables y embobadas. A veces hasta hablan solas cuando no está esa otra persona que las complementa, y siempre las ves con la mirada emocionada. También puedes saber el motivo, como cuando una chica tiene su primer beso y además de sonreír está sonrojada todo el tiempo. Estas personas que tienen una sonrisa boba permanente escuchan canciones de amor con demasiada frecuencia y se distraen con demasiada facilidad. Además desarrollan un nuevo gusto por comer más chocolate y cosas dulces, para endulzar su vida como si pudiera endulzarse más.
No soporto a esas personas, se creen más felices que el resto solo porque tienen a alguien a su lado incondicionalmente. Las ves que están a tu lado en presencia pero a kilómetros de distancia en realidad, y no las traes a la realidad fácilmente.
Probablemente estén recordando ahora mismo su primer beso con esa persona especial, cómo se les acelera el corazón cuando van cogidos de la mano, cómo demuestran su amor en público con orgullo, sin importar a quién pueda molestar. Ese amor tan bonito que a los demás da asco pero en realidad es envidia de su suerte.
¿Cómo sé tan bien lo molestas que son las personas enamoradas? Porque soy una de ellas. Yo estaba harta de las personas unidas siempre por las manos, los brazos o los labios, las personas que no paran de enviarse mensajes que dicen “te quiero”. No las soportaba, no entendía su manera de ver el mundo. Pero de repente, todo cambió.
Estoy enamorada sin remedio, tontamente enamorada, ciega de amor. Obsesionada con ese primer beso tan bonito que me dio, obsesionada cuando nuestros dedos se entrelazan, y siempre intentando que no se de cuenta de lo rápido que me late el corazón con sus abrazos.
Ahora soy yo la que está en una estúpida nube rosa con un velo que me oculta la realidad. No puedo hacer otra cosa que no sea escuchar sus canciones favoritas y el sonido de su risa, ver nada que no sea él, oler un olor que no sea el suyo. Ahora soy una insoportable persona embobada que molesta a los demás con su felicidad, y me encanta. Porque le quiero y me quiere, y ahora comprendo lo bonito que es esto.

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