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miércoles, 30 de enero de 2013

Tú ya lo sabes

Si no acabas el instituto, lo más probable es que tengas menos oportunidades en el mercado laboral que alguien que se ha sacado un doctorado. Si fumas, probablemente tus dientes se vayan amarilleando antes que los del resto, toserás más, te costará más hacer ejercicio que a un no fumador y tendrás muchas más posibilidades de enfermar de cáncer. Si conduces bajo los efectos del alcohol, probablemente acabes teniendo un accidente. Cuanta más cocaína te metas, más te costará dejarla y peor irá tu economía y tu salud. Si te metes en peleas, si pasas drogas, si robas… Probablemente antes o después acabarás en líos, ya sea detrás de unas rejas o con las piernas partidas. Pero en el fondo, tú todo eso ya lo sabes.
Fumando hachís en el parque no vas a conseguir dinero. Si dices que estás buscando curro pero no te pateas la ciudad día a día, dejando tu currículum en todos lados, no vas a encontrar un trabajo y menos aún conseguir dinero. Llamando pijo a todo aquel que haga o tenga cosas que tú no te puedes permitir, no vas a conseguir dinero. Poniéndote borracho hasta el culo y riéndote de quienes se acuestan pronto porque mañana trabajan, no vas a conseguir dinero. Pero en el fondo, tú todo eso ya lo sabes.

Hacer comentarios homófobos no te hace más hombre. Ridiculizar a alguien no te hace superior a él. Decir que todos los que triunfan son unos vendidos y que tienen enchufes no te va a hacer triunfar. Si un amigo te empuja a hacer algo que no quieres, probablemente no sea tan amigo. Si tus amigos son idiotas perdidos, probablemente tú también lo seas. Pero en el fondo, tú todo eso ya lo sabes. Buscar un trabajo, trabajar, ahorrar, mejorar, exigirse, formarse, aprender, moverse, ser diligente, madrugar, comprometerse, cumplir… Todo ello requiere esfuerzo. Es más fácil no hacerlo y reírse de quien lo haga. Señalarle. Criticarle. Lo mejor de todo es que siempre encontraremos justificaciones. Llamaremos niño de papá a quien tenga algo más que nosotros, sin saber quizá que su padre murió de sobredosis; diremos que es un pijo sin saber que en su trabajo las jornadas son de doce horas y diremos mil cosas más sin saber… Porque no queremos saber. Porque admitir que alguien ha tenido las cosas más difíciles y aun así ha llegado más lejos, indicaría que somos culpables de nuestro fracaso. Y eso no es una opción. Claro que siempre podríamos asumirlo, esforzarnos, actuar en consecuencia y cambiar las cosas. Pero eso, en el fondo, tú ya lo sabes.


Por JPelirrojo

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